Dentro del curso, los participantes viven una carrera pedestre en parejas en la que el equipo debe realizar el recorrido utilizando únicamente una brújula y la información entregada. Es una actividad práctica pensada para aplicar en terreno los conocimientos trabajados durante la experiencia.
Este desafío pone a prueba la capacidad de orientación, la rapidez, la astucia y la coordinación entre compañeros. Para completar el recorrido con éxito, es clave trabajar en equipo, adaptarse a las condiciones del terreno y demostrar habilidades de ubicación y navegación.